De origen artificial, se conoce ya en tiempos de Vitruvio el cual transmite el modo de proceder de los rodios. Cennini también deja constancia de la artificiosidad del pigmento, en el capítulo que dedica al albayalde, al indicar que el “Blanco es un color artificial de plomo, denominado albayalde.” Siglos más tarde, aun se mantiene activa la producción del albayalde donde la alquimia tuvo gran importancia a la hora de la creación de nuevos pigmentos. En este caso, el alquimista Geber, del siglo VIII destaca su origen, junto a otros pigmentos como el minio.
Es cierto que las diversas cosas necesarias para nosotros se extraen de los cuerpos imperfectos, los cuales necesitan preparación y son útiles en el caso; y estos son, primero el ceruse de plomo, que se prepara así: el ceruse de plomo debe limpiarse en vinagre destilado y luego purgarse de sus partes más sucias; y eso que fluye de allí como leche, debe ser congelado al sol y así se prepara. La preparación del blanco español, estaño y minio se hace del mismo modo: pues deben lavarse en orina destilada y prepararse como ceruse, entonces están listos para su uso.